Arquitectos con los pies en la tierra
15 jul
Ya no son unos desconocidos, al menos en el mundillo de la arquitectura y el urbanismo, aunque a pesar de llevar ya unos cuantos años trabajando y haber sido motivo de no pocos artículos y entrevistas, no son del todo conocidos por el gran público.
Son una generación de arquitectos, urbanistas, artistas, colectivos, que parten de conceptos como el derecho a la vivienda, el fomento del uso colectivo del espacio urbano, la implicación de los habitantes del barrio en la construcción de sus plazas y viviendas y, de forma general, la activación social en proyectos comunes en pro de la comunidad. Contrastan con los grandes estudios internacionales de arquitectura, dirigidos por reconocidos arquitectos, que se dedican a la construcción de obras faraónicas, impresionantes y, en general, muy bellas, cuya principal finalidad es la obra en sí misma. Sería el caso de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Valencia, o el museo Guggenheim, en Bilbao.
Un exponente de esta nueva generación sería Santiago Cirugeda, arquitecto sevillano, que comenzó montando casas, atornillando placas de metal en las azoteas, jugando claro está con los vacíos legales en la legislación, para así proporcionar una vivienda digna a un precio muy económico a familias con pocas posibilidades. El pasado mes de marzo inauguró Proyectalab, en Benicàssim, un espacio multidisciplinar para albergar diferentes actividades culturales y que ha supuesto la rehabilitación de un antiguo almacén de Renfe.

Otro ejemplo son los colectivos Todo por la praxis y Straddle 3, que en el mes de febrero, desarrollaron el Proyecto Bar La Fábrica, recuperando, en tres días, un antiguo silo de cemento en desuso, en la localidad de Santos de Maimona (Badajoz), dentro de un proyecto de Conceptuarte.
Se podría mencionar también a Patio maravillas, que trabaja en la generación de ideas y en la actualidad en la lucha contra los deshaucios y las redes que aúnan y relacionan colectivos, como Arquitecturas colectivas o Vivero de iniciativas ciudadanas.
Algo se mueve en los barrios, tal vez los ayuntamientos debieran escuchar y promover esta clase de iniciativas que ayudan a humanizar el espacio urbano devolviendo la ciudad a sus habitantes.

Me encanta este movimiento! Las cosas tienen que empezar a cambiar! Alguien me dijo que no estaba muy de acuerdo con que el mundo fuese para mejor…yo quiero seguir pensándolo…